Hay dos situaciones donde se hace necesaria la creación de una app nativa:
• Cuando se quieren usar funcionalidades del dispositivo (la cámara, validación de pago móvil, acceso al almacenamiento local, micrófono…).
• Cuando se quiere que el usuario acceda a la información siempre, incluso sin acceso a internet.
Desarrollar una aplicación nativa puede tener algunos inconvenientes que, por supuesto, también hay que valorar:
• Crearla tiene un sobrecoste.
• Necesita un mantenimiento regular, al menos para actualizarse junto con los sistemas operativos, pero también para no aparentar estar obsoleta o abandonada.
• Deben desarrollarse y mantenerse versiones para cada sistema operativo (Android, iOS, BlackBerry, Windows Phone…).
Algunos ejemplos de apps nativas son los siguientes:
• Twitter.
• WhatsApp.
• Amazon y eBay.
• Gmail, YouTube y Maps.
• YouTube.
• Pokémon GO, juego basado en la geolocalización, usando el GPS del dispositivo.
Algunas ventajas de una app web son las siguientes:
• Funcionan en cualquier sistema operativo, ya que solo dependen del navegador.
• No necesitan instalar nada adicional en el teléfono.
• Usan URL, más fáciles de gestionar que pantallas en apps nativas.
Hay puntos importantes que tienen ambas aplicaciones, y es que permiten notificaciones push, que permitirán personalizar mejor la experiencia del usuario.
Algunos ejemplos de apps web son los siguientes:
• Microsoft Office online: permite accede a sus aplicaciones desde cualquier navegador.
• WhatsApp Web: con sincronización con la cuenta de la app nativa.
• Amazon y eBay: acceso muy similar y sincronizado con la cuenta con la app nativa.
• Gmail, YouTube y Maps: acceso muy similar y sincronizado con la cuenta con la app nativa.
Existen diferentes plataformas que permiten crear apps híbridas multiplataforma, como son Xamarin (de Microsoft), React Native (de Facebook) y Titanium.
Algunos ejemplos de apps híbridas son los siguientes:
• Twitter.
• Instagram.
• Facebook.
• Uber.
• Canvas.
